La interna del peronismo sumó un nuevo capítulo de tensión. Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner volvieron a reunirse este jueves por la noche, después de más de dos meses sin compartir una mesa política. El encuentro, del que también participaron gobernadores y legisladores nacionales, se produjo en medio de una creciente disputa por el liderazgo del Partido Justicialista y el armado electoral de cara a 2027.
La cumbre tuvo como principales ejes la continuidad de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y el debate sobre el presupuesto nacional. El presidente Javier Milei busca eliminar las primarias para las próximas elecciones, mientras que distintos sectores del justicialismo intentan construir una posición común. También participaron los jefes de los bloques peronistas del Congreso, Germán Martínez y José Mayans, junto al dirigente Juan Manuel Olmos.
Sin embargo, detrás de la agenda institucional persiste una disputa política cada vez más evidente. La reciente reunión entre Sergio Massa y Cristina Kirchner, en el domicilio donde la expresidenta cumple su condena judicial, alimentó especulaciones sobre un posible acercamiento entre el massismo y el kirchnerismo para disputar poder frente a Kicillof. Aunque desde los distintos sectores intentaron restarle importancia, las diferencias internas continúan marcando el escenario del principal espacio opositor.
La tensión también quedó expuesta en las declaraciones del dirigente camporista Facundo Tignanelli, quien cuestionó la falta de diálogo entre Kicillof y Cristina Kirchner y puso en duda la claridad del proyecto político del gobernador. Mientras el peronismo busca mostrarse unido frente al Gobierno nacional, sus principales referentes mantienen una disputa por la conducción y el futuro del espacio. La gran incógnita es si lograrán construir una alternativa electoral común o si la pelea por el poder terminará profundizando la fractura interna.










